Baja visión

Un paciente de Baja Visión es un paciente muy especial, son personas que tienen sus habilidades visuales muy disminuidas, se encuentran en un terreno que no está en la ceguera ni en la videncia. No son ciegos, pero tampoco ven. 

Éste tipo de personas sí que tienen una patología, que es la causante de sus problemas visuales. Tiene que estar bajo seguimiento de un oftalmólogo, que controle su enfermedad, pero éste no se ocupa de sus necesidades visuales. 

Es por ésta razón por la que tiene que acudir al optometrista. En nuestra unidad de baja visión se le realizará un exhaustivo examen para valorar el déficit visual de cada persona y ver cómo podemos ayudarle. No le podemos dar unos ojos nuevos, pero sí que le podemos sacar mucho partido a los suyos, en función de las necesidades visuales de cada paciente. 

Se engloba dentro del campo de la baja visión, las técnicas e instrumentos utilizados para mejorar la calidad visual y que no responden positivamente a los sistemas ópticos tradicionales como gafas o lentes de contacto. 

Se usan sistemas ópticos más complejos produciendo aumento de los objetos o del campo visual, así como un entrenamiento personalizado para enseñarle a cada persona a usar las ayudas, potenciando así su resto visual.